Democracia a la española y pincho de tortilla

Director clínic y psicoterapeuta de la Unitat de Psicologia i Psiquiatria del Consultori Mèdic Carbonés de Sant Vicenç dels Horts
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Actualizat: Dj, 12/04/2018 - 8:03am

Leo todos los artículos que encuentro, escucho con atención a diario a todos los tertulianos, rebusco entre los libros de Historia. He llegado incluso a desempolvar los viejos libros de filosofía política. Hasta ese punto ha llegado mi desesperación por entender algo. pero por fin ha habido suerte. Se que cuesta de creer, a mí también me sorprendió al principio, pero ha sido en los antiguos comics de “Mortadelo y Filemón”, “Trece rue del percebe” y “Pepe Gotera y Otilio”, donde he encontrado las claves para entender lo que está ocurriendo en nuestro país. El genial Ibáñez estará sacando punta a su afilado lápiz. Cuanta verdad y cuanta esencia hay en sus viñetas. Y es que la realidad no tiene desperdicio. Sí señor, “Spain is diferent”, ¿qué duda cabe?, “Camarero, más sangría por favor”.

Con los jubilados en las calles revindicando su derecho a una pensión digna, que no cobrarán porque no hay dinero para ellos (aunque las indemnizaciones del Castor bastarían para pagarla durante 6 años), el gobierno compra 50 aviones de combate Eurofighters a Alemania, que servirán para exhibiciones aéreas el día de las fuerzas armadas o para defendernos de eventuales ataques extraterrestres, pues ya hemos comprobado recientemente que el ataque más mortífero es el que se hace al Ibex 35 y a la prima de riesgo y no es necesaria ni una triste bala. Y lo que es peor, realiza esta compra con el “astuto” y cándido convencimiento de que ese guiño a su aliado alemán inclinará la balanza germana de la justicia y traerá al díscolo Puigdemont a casa, para que le podamos tirar aquí de las orejas durante 30 años en la cárcel. Así de locos estamos. Pero sale mal la jugada, ya que parece que los magistrados europeos no compran la patraña de la violencia. Y es que solo ha sido posible vender este cuento dentro del territorio español, gracias a la servicial labor de los medios de comunicación nacionales. Por cierto, acaban de excluir a RTVE del comité de informativos de la UE por manipular la información.                                                                                                                                                                                                                                                                              

Pero lo más asombroso de todo, es que las encuestas dicen que, si hubiera en este momento elecciones en España, volverían a ganar los mismos, pese a estar podridos de corrupción hasta las trancas. ¿Pero quién les vota?, ¿Es que acaso los mismos jubilados que hoy se sienten estafados volverán a votarles? En este país no hay manera. De verdad que es para mear y no echar gota.

Con un cinismo aún mayor, el Estado español se muestra de repente seductor y dispuesto a entregar a Suiza al Sr. Falciani, pese que hasta ahora se había negado en rotundo a su extradición pues lo consideraba poco menos que un héroe civil, pues su testimonio y la información que había aportado (una lista con en nombre de 130.000 evasores fiscales) había sido valiosísima para luchar contra el fraude fiscal, etc., etc.… Pero donde dije digo, digo diego, pues no hay más ética que el oportunismo y si ahora puedo canjear este cromo por otro que me convenga más, pues adelante. Ancha es Castilla. ¿Qué problema hay?  Además, ya se sabe que la ética es una limitación. Todo vale en la lógica del tramposo. Así que la fiscalía ya se ha puesto a maquinar para servir a al informático en bandeja de plata. Pero saldrá mal, ya adivino la peineta de los suizos, y otra vez a hacer el ridículo y al banquillo de la democracia sin tocar el balón.

Y es que piensa el ladrón que todos son de su condición y el que no tiene separación de poderes piensa que los demás tampoco la tienen.

Pero hagamos memoria, porque han pasado ya muchas cosas: Primero fue el desprecio y la arrogancia de los que siempre se negaron a dialogar, luego vinieron la intimidación a la libertad de expresión y las amenazas económicas. Como no fue suficiente llegó el momento de la represión policial y las mentiras. Y ahora, por último, el Constitucional, la Audiencia Nacional y el Supremo, aupados por la fiscalía se han embarcado en una perversión judicial peligrosísima que ha acabado alcanzando cuotas surrealistas. No ha sido suficiente con rescatar del código penal preconstitucional franquista, el extinto delito de sedición y aplicarlo a conveniencia y a la ligera, como el 155, sacándose de la manga una violencia imaginaria y haciendo saltar por los aires la presunción de inocencia y el principio de proporcionalidad. Ahora, se acusa nada más y nada menos – agarrémonos bien- que de terrorismo a los CDR’s. No hay ningún límite. El jabalí herido de muerte de la “Unidad de España” va con todo. Calculo que lo próximo será acusar de crímenes de lesa humanidad a quien ose rechistar.

Y entre tanto, gente sumando meses en la cárcel antes de ser juzgada por unos delitos inventados que nunca cometieron. Si lo que esta pasando en este país de tebeo no es grave, que venga el diablo y nos dé con el rabo.