El Requerimiento: Algo muy nuestro

Director clínic y psicoterapeuta de la Unitat de Psicologia i Psiquiatria del Consultori Mèdic Carbonés de Sant Vicenç dels Horts
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Actualizat: Dj, 26/10/2017 - 10:47pm

    

     En el muro de Isidoro Moreno Navarro, catedrático de Antropología en la Universidad de Sevilla leo:

"Es curioso que el ultimátum que le han enviado a Puigdemont tenga el mismo nombre que el texto que se leía a los indios cuando los castellanos, espada en mano y el fraile con la cruz al lado, les advertían de las desgracias que se abatirían sobre ellos si no aceptaban por sus señores al rey y la reina de Castilla, que eran dueños de aquellos territorios por concesión del Papa de Roma: "Requerimiento".

En la víspera del Día de la Raza (que ahora se llama Fiesta Nacional de España, aunque mejor parece que es el Día de las Fuerzas Armadas), creo de interés conocer la parte punitiva de ese texto, que refleja muy bien las intenciones "civilizadoras" de quienes estaban invadiendo Abya-Yala (luego rebautizada como América):

 

                "Si no lo hiciéredes [aceptar la autoridad de los Reyes], o en ello dilación            maliciosamente pusiéredes, certificoos que con el ayuda de Dios yo entraré      poderosamente contra vosotros y vos haré guerra por todas las partes y maneras que   yo pudiere, y vos sujetaré al yugo y obediencia de la Iglesia y de Sus Altezas, y tomaré         vuestras personas y de vuestras mugeres e hijos y los haré esclavos, y como tales los     venderé y dispondré dellos como Su Alteza mandare, y vos tomaré vuestros bienes, y                 vos haré todos los males e daños que pudiere, como a vasallos que no obedecen ni         quieren recibir a su señor y le resisten y contradicen. Y protesto que las muertes y daños que dello se recrecieren sea a vuestra culpa, y no de Sus Altezas, ni mía, ni destos               cavalleros que conmigo vinieron".

 

Quinientos años después, el Reino de España sigue produciendo "requerimientos"."

 

     Lo cierto es que esta perlita con que nos obsequia el profesor Moreno no tiene desperdicio. Muestra claramente que las semejanzas entre ayer y hoy no son meramente terminológicas, sino de fondo. Si analizamos el texto en detalle observamos rápidamente tres aspectos:

 

     1.- El tipo de relación que establecía el imperio español con otros pueblos y culturas se basaba en el sometimiento incondicional del otro. No se reconoce más cultura que la propia.

     Una actualización de esta misma filosofía la hemos encontrado estos últimos años cada vez que el ministro Wert, en su confesado afán por españolizar a los niños catalanes, abría la boca para dar expresión a alguna de sus ocurrencias.

     Así pues, la conocida incapacidad del Estado para reconocer e integrar la diversidad y la pluralidad cultural que se dan en su territorio, entendiéndolas como una riqueza y no como una amenaza, viene de lejos y obedece a una concepción de base, convertida con el paso del tiempo en tradición.

 

     2.- La invocación de una legalidad suprema e incuestionable que ampara y legaliza toda acción incluida la violencia: Ayer eran los Reyes y Dios, hoy una visión pétrea y momificada de la Constitución entendida como un texto sagrado, que no obstante es interpretado, recortado y retorcido a interés propio. No se reconoce más legalidad que la propia.

 

     3.- Por último, no se reconoce ninguna culpa ni responsabilidad por las propias acciones.  Toda la culpa es del otro. Esta es precisamente la misma idea que caracteriza el discurso del maltratador y es también la esencia de una manera cínica y psicopática de hacer política, por desgracia muy en boga en el mundo contemporáneo.

 

     En definitiva y parafraseando el eslogan que hace servir la agencia de paquetería estatal, podemos decir que el Requerimiento es, igual que Correos, algo muy nuestro.