25 de mayo, ensayo general

Analista político
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Actualizat: Dm, 20/05/2014 - 10:20pm

Nos encontramos a pocas fechas de unas nuevas elecciones. Esta vez se tratan de unas europeas, elecciones estas que no suelen despertar mucho entusiasmo y donde la gran protagonista suele ser la abstención. Esta vez sin embargo debe ser distinto; no podemos, por más tiempo, dar la impresión a estos que nos malgobiernan que nos hemos rendido, que nos hemos resignado y que hemos agachado la cabeza definitivamente.

Si después de estos años de recortes económicos y de derechos nos quedamos en el sofá, les estaremos dando carta blanca para acabar con nosotros. No basta con detenerlos, como reza el lema de un partido, hay que echarlos. Es necesario mostrarles que no le perdonaremos el daño, sobre todo moral, que nos han infligido.

Son 'solo' unas europeas, sí, pero que a nadie se le olvide que es allí, en Bruselas donde se cuecen las 'papas'. Es en el Parlamento Europeo donde se dirime nuestro futuro. No podemos otorgarle, por más tiempo, mayor importancia a una reunión de nuestra comunidad de vecinos que a estas elecciones. En Europa se toman gran parte de las decisiones que influirán de forma directísima sobre nuestro día a día, por lo que debemos darle la relevancia que realmente se merecen. 

Los resultados que se den el domingo, marcarán también las políticas que los gobernantes aplicarán desde el día siguiente hasta las próximas municipales y hasta las generales pocos meses después. Un mensaje claro, contundente y mayoritario de rechazo hacia su gestión hará que se lo piensen muy mucho antes de volver a meter las tijeras. 

Ese mensaje de repulsa no debe ir solo dirigido hacia aquellos que han hecho de España, en connivencia con empresarios en general y banqueros en particular, su cortijo privado, sino también hacia aquellos gobernantes catalanes responsables de crear una fractura social que no ha hecho más que crear un deterioro progresivo en la convivencia de los catalanes y en la properidad de sus negocios.

A esos dirigentes que, obsesionados con su sueños de grandeza y de pasar a la posteridad, no dudan en poner entre la espada y la pared al conjunto de catalanes prometiéndoles volver a Europa, dentro de una cantidad de años sin determinar, cuando actualmente ya pertenecemos a ella, también hay que lanzarles un recado. Somos y nos sentimos distintos, pero levantar murallas a nuestro alrededor no ayudará en nada a paliar eso, sino todo lo contrario.

Afortunadamente esta vez parece que hay más opciones que nunca a la hora de votar, casi todas ellas abiertamente progresistas, aunque tampoco debemos olvidar que algunos de esos partidos llamados de izquierdas, no han dudado en aliarse con el Partido Popular con tal de quitarle el poder al PSC o al PSOE.

El domingo, ensayo general y el año que viene...la traca final. Somos más, somos mejores y se lo haremos saber.